Calefacción Montse

“Cualquier madre quiere lo mejor para su bebé, también el mejor aire para respirar”Desde que nació Bruno, nació en mí también un sentimiento de protección muy fuerte. La sillita de coche más segura, los juguetes que hayan pasado estrictos controles, los mejores biberones anticólicos, incluso la crema del culito más protectora para su piel… AsíLeer más

“Cualquier madre quiere lo mejor para su bebé, también el mejor aire para respirar”

Desde que nació Bruno, nació en mí también un sentimiento de protección muy fuerte. La sillita de coche más segura, los juguetes que hayan pasado estrictos controles, los mejores biberones anticólicos, incluso la crema del culito más protectora para su piel… Así que estando embarazada de 7 meses, decidimos instalar el gas natural. Nos da la comodidad que tanto necesitamos en un momento como ahora, calefacción en todos los rincones de casa y agua caliente sin interrupciones para esos primeros baños de Bruno tan especiales.

Pero eso no es todo. También antes de instalarlo, leí -y más tarde lo confirmé con el pediatra-, que es importante procurar que bebés y niños respiren un aire limpio, ya que son muy vulnerables… Según me estuve informando, el gas natural reduce mucho las emisiones contaminantes. Quizás algunas personas no caigan en ello, pero nosotros vivimos en la ciudad y la verdad es que nos sentimos más tranquilos al pensar que estamos utilizando una energía que puede colaborar en mejorar el aire que respiramos, tanto nosotros como Bruno.

Además, el gas natural nos permite ahorrar. Pagamos solo lo que consumimos y eso nos va de fábula porque desde que nació Bruno, ¡gastamos un montón!