Descentralización de la calefacción

“Logré convencer a mis vecinos de que debíamos descentralizar la calefacción y todos hemos salido ganando. Por fin todos están contentos” Lo paso fatal cuando hace calor. De hecho, siempre he sido caluroso y estaba cansado de tener que adaptarme a las necesidades de temperatura del resto de mi comunidad de vecinos, mucho más friolera queLeer más

“Logré convencer a mis vecinos de que debíamos descentralizar la calefacción y todos hemos salido ganando. Por fin todos están contentos”

 

Lo paso fatal cuando hace calor. De hecho, siempre he sido caluroso y estaba cansado de tener que adaptarme a las necesidades de temperatura del resto de mi comunidad de vecinos, mucho más friolera que yo, y de encima tener que pagar por ello…

Hicimos una reunión de vecinos para hablar de la cuestión y después de horas y horas de debate logré convencerles de que debíamos descentralizar la calefacción. De eso hace ya un año y a día de hoy ni un vecino se ha quejado. Porque al final todos hemos salido ganando.

Cada uno elige cuándo encender o apagar la calefacción, qué temperatura quiere tener en casa según la hora del día y, lo más importante, paga sólo lo que consume. Además, ahora utilizamos una energía mucho más respetuosa con el medio ambiente. De hecho, cuando descentralizamos la calefacción, reconvertimos la vieja sala de calderas – que antes era un espacio perdido y lleno de suciedad -, en un maravilloso parking para bicis. Así que mi bici ahora duerme calientita y todos respiramos un aire más limpio y libre de emisiones. Al fin y al cabo, ¿de qué sirve cuidar del bolsillo si no cuidamos de nuestra salud?