Descubre qué es la eficiencia energética, cómo funciona la etiqueta de la A a la G, cuándo es obligatorio el certificado y 12 acciones clave para ahorrar energía en tu vivienda.
Resumen rápido
- Qué es la eficiencia energética y por qué importa: la eficiencia energética es obtener el máximo rendimiento con el mínimo consumo. Cuando lo aplicamos a una vivienda supone ajustar todos los dispositivos e instalaciones disponibles para poder alcanzar el máximo ahorro y el mínimo derroche de energía.
- Cómo interpretar la etiqueta de la A a la G: las diferentes calificaciones que se obtienen en el certificado de eficiencia energética son clasificadas de la A a la G en función del grado de eficiencia de menos a más en ese orden.
- Todo sobre el certificado de eficiencia energética y cuándo es obligatorio: el certificado de eficiencia energética es obligatorio siempre, especialmente cuando estemos involucrados en operaciones de compraventa y alquiler de inmuebles para cumplir con la legislación vigente.
- 12 acciones prácticas para mejorarla: las acciones para mejorarla van desde modificaciones en las instalaciones propias de la vivienda hasta pequeñas modificaciones en el consumo para que sean apreciables en la reducción del consumo y por tanto en la mejora de la eficiencia energética.
- Ayudas y subvenciones disponibles en 2025: las ayudas y subvenciones aprobadas en 2025 permiten desde reducciones en el IRPF hasta ayudas concretas concedidas por las Administraciones públicas locales y concedidas previamente por los fondos Next Generation, entregadas por las instituciones europeas en su lucha por el cambio climático y el cumplimiento de la agenda 2030.
¿Qué es la eficiencia energética?
El concepto de eficiencia energética se podría resumir en una frase muy simple: obtener el máximo rendimiento con el mínimo consumo o “hacer más con menos”. Es decir, consiste en llevar a cabo las tareas del día a día relacionadas con el uso de la energía y la transformación de los dispositivos y sistemas que tenemos a nuestra disposición para convertir nuestro hogar o local en uno más eficiente, buscando siempre reducir la energía utilizada y disminuyendo el impacto ambiental asociado a nuestro consumo energético.
Esta decisión conlleva un impacto directo en nuestra economía personal y en nuestra salud tanto mental como física, al reducir drásticamente las emisiones de CO2 y en saber que estamos usando los recursos disponibles con criterios conscientes.
Detrás de este “movimiento” para la eficiencia energética, está implícito el concepto de consumo responsable que supone uno de los pilares de la eficiencia energética y no se trata simplemente de la utilización de menos energía en nuestras labores diarias.
Conlleva adoptar decisiones acerca del origen y como utilizamos la energía, adoptando prácticas sostenibles en todas las áreas de nuestra vida cotidiana. Al tomar elecciones sobre las opciones más eficientes, nuestro entorno se beneficia y potenciamos la transición con sistemas energéticos más sostenibles.
Un buen ejemplo de este consumo sostenible sería la utilización de energías alternativas como el gas verde, que desde Nedgia estamos fomentando y plenamente implicados para garantizar la autoproducción de gas de origen renovable procedente de todo tipo de residuos y para reducir de forma drástica nuestra huella de carbono como empresa responsable siendo un el gas verde un gas renovable plenamente intercambiable por el gas natural en la red gasística nacional.
¿Cómo se mide? La etiqueta de eficiencia energética paso a paso
El certificado energético es un tipo de certificación que avala la eficiencia energética que tiene un determinado edificio o vivienda. Como sucede con los electrodomésticos mediante las pegatinas de colores y las letras de la “A” a la “G” y es una documentación que demuestra y certifica de manera fehaciente la eficiencia energética. La certificación es otorgada por personal cualificado que avala la eficiencia y la presenta ante los organismos oficiales para su registro.
Qué significa la eficiencia energética de la A a la G
Las diferentes calificaciones que se obtienen en el certificado de eficiencia energética son clasificadas de la A a la G y responden a los siguientes significados:
- A, B, C: se otorga cuando se ha certificado la máxima eficiencia. Esto supone en la práctica un menor consumo e impacto ambiental. Además de con la letra se le asigna el olor verde. Siempre irá relacionado con un buen aislamiento térmico y con un equipamiento energético calificado con la letra A.
- D, E: esta certificación se obtiene cuando se comprueba que la vivienda cuenta con una eficiencia media y se representa mediante el color amarillo o naranja.
- F, G: en este caso lo que representa es la baja eficiencia y va relacionado con un alto consumo y representada con el color rojo.
Certificado de Eficiencia Energética (CEE): todo lo que necesitas saber
El certificado energético es una documentación esencial a la hora de poder vender o alquiler una propiedad en España y avala el consumo de energía y las emisiones de CO2. Este certificado es obligatorio desde el 1 de junio de 2013. El propietario debe encargarse de obtenerlo, contando con los servicios de un técnico certificador.
Su contenido, después de realizar las comprobaciones pertinentes, acaba resumiéndose como ya hemos comentado en una etiqueta energética con una calificación de las emisiones y el consumo de la propiedad. El resultado será una escala de colores y letras que comienza en la “A”, que reflejaría el grado máximo de eficiencia energética, y la “G” que simbolizaría el grado más bajo.
Toda esta información se refleja en un dossier que incluye:
- Las mediciones y registros de los diferentes componentes de la vivienda, considerando sus dimensiones de ésta.
- El nivel de aislamiento térmico del edificio de cara a comprobar su eficiencia energética.
- El estado de las instalaciones de los suministros del edificio.
- El tipo de iluminación y los equipos de iluminación del edificio.
¿Es obligatorio el certificado de eficiencia energética para vender o alquilar?
Sí. El certificado de eficiencia energética es obligatorio el certificado de eficiencia energética para vender o alquilar. Es una documentación esencial a la hora de poder vender o alquiler una propiedad en España avalando el consumo de energía y las emisiones de CO2. Este certificado es obligatorio desde el 1 de junio de 2013. El propietario debe encargarse de obtenerlo, contando con los servicios de un técnico certificador.
¿Quién hace el certificado de eficiencia energética y cuánto cuesta?
El certificado de eficiencia energética es realizado por profesionales cualificados y no tiene un precio determinado. La razón de que no haya un precio oficial para este certificado es que no está regulado su precio oficialmente, ya que depende de la ciudad en la que esté ubicado el inmueble y de su tamaño, así como del tipo de instalaciones con las que cuente, no es lo mismo una vivienda unifamiliar con diferentes tipos de energía que un apartamento que utilice tan sólo energía eléctrica. Eso es lo que marcará el precio final del presupuesto que nos entregue el profesional al cargo, contando todos ellos con una amplia experiencia al tratarse de un certificado que se encuentra estandarizado y asimilado por las diferentes empresas involucradas en la compraventa y alquiler como las inmobiliarias y las notarías.
¿Para qué sirve y cuánto dura?
El certificado de eficiencia energética conlleva una serie de pasos que se deben seguir para poder obtenerlo y que serían los siguientes:
- Contar con un presupuesto previo, que es proporcionado por un técnico en base a una descripción de las características de la propiedad.
- Visita por parte del técnico que realizará la valoración de la propiedad para poder realizar las mediciones y consulta de las bases de datos catastrales que reflejan la construcción, año de construcción y materiales empleados.
- Realización del dossier completo y generación de la elaboración del certificado para su posterior presentación en la Administración.
- Entrega del certificado a cliente y organismos oficiales: una vez concluido sólo quedará la entrega al cliente y el registro en los organismos oficiales. Este trámite suele ser realizado por el técnico en los organismos oficiales presentes en cada provincia. El certificado se valida por la Administración Autónoma Local y el propietario tiene la obligación de conservarlo durante los 10 años posteriores, que es la duración por ley de dicho certificado. En caso de realizar reformas y una nueva auditoría energética puede ser revalidado con las modificaciones correspondientes, normalmente para conseguir su mejora.
Para encontrar al profesional que pueda realizar el trabajo el procedimiento es sencillo, los podrás localizar en la lista que proporciona la entidad certificadora de cada Comunidad Autónoma o bien acudiendo al Colegio Profesional de Arquitectos y Aparejadores de tu provincia, que son normalmente los profesionales que realizan dicho informe, contando con divisiones específicas para realizar estas labores, que no se suelen demorar desde la concesión del presupuesto.
12 acciones para mejorar la eficiencia energética de tu vivienda
Las acciones para mejorar la eficiencia energética de una vivienda son múltiples, pero hemos querido resumirlas en tres bloques, desde las más sencillas hasta aquellas que requieren de medidas estructurales o cambios de instalaciones.
- Acciones sin coste o con bajo coste:
- Aprovechar la luz natural: la luz natural es nuestro mayor aliado de cara a la mejora de la eficiencia energética. De todos es sabido que reducir el uso de la luz eléctrica y otros sistemas de alumbrado proporcionan una reducción inmediata del consumo y contribuyen a la salud personal. Para ello debemos aprovechar las horas de mayor Sol para rentabilizar el consumo de luz. Esto incluye apagar las luces y otros dispositivos electrónicos que emitan luz como ordenadores y pantallas.
- Ventilar de forma cruzada durante 10 minutos al día: la ventilación cruzada, además de ser imprescindible para una correcta eliminación de virus y otro tipo de contaminantes, es un recurso que nos permite reducir hasta en un 30 % el consumo eléctrico de determinados aparatos como el aire acondicionado. La explicación es sencilla, al abrir las ventanas conseguimos que entre el aire caliente por las ventanas y se evacúe por otras consiguiendo de esta forma que el aire caliente ascienda hacia el techo y se libere más rápidamente.
- Usar electrodomésticos con cargas completas y programas ECO: esta es una de las medidas más sencillas y efectivas de aplicar. Esto implica no hacer lavadoras cargadas a medias, lavavajillas utilizados en el modo de mayor coste como por ejemplo el programa intensivo o el de más de 75 ºC proporcionan una mayor eficiencia energética.
- Eliminar el consumo fantasma desenchufando equipos en stand by: esta medida supone un ahorro relativo, pero es muy fácil de implementar mediante regletas o directamente desenchufando determinados aparatos que no solemos utilizar como los televisores durante la noche.
- Acciones de coste medio:
- Sustituir bombillas por LED: este es uno de los recursos típicos en cualquier empresa o vivienda, especialmente si cuentan con luces fluorescentes, sobre los que existe la creencia errónea de que es mejor dejarlos encendidos permanentemente. Las bombillas led permiten ahorrar energía desde que se instalan al contar con una tecnología diferente a las convencionales.
- Instalar termostatos inteligentes: el uso de termostatos que nos permitan encender la calefacción o la lavadora a las horas de menor coste energético supondrá un gran ahorro. Además, existen ya muchos sistemas que nos permiten adaptar el horario para encontrar nuestro hogar a la temperatura adecuada al llegar a casa o la oficina sin que la calefacción permanezca encendida de noche o de día hasta que lleguemos. La temperatura adecuada siempre estará entre los 19 y los 21 grados en invierno y los 22 y los 25 grados en verano.
- Colocar burletes en puertas y ventanas: los burletes son complementos muy económicos y sencillos de conseguir que se colocan en la parte inferior de las puertas para evitar que se vaya el calor y no entre el aire frío. De la misma forma, existen recubrimientos para las ventanas que son una especie de láminas de plástico que permiten que no se cuele el aire por ellos, especialmente en ventanas antiguas o de madera, más susceptibles a la dilatación por efecto de la dilatación propia de la madera.
- Realizar mantenimiento anual de la caldera: no sirve de nada el bajo coste del gas natural, si las pérdidas de calor o el fallo en la combustión, provocan que haya que utilizar más energía de la deseada. Para ello, las empresas de calefacción e instaladores ofrecen servicios que garantizan dicho rendimiento y la máxima vida útil de la caldera.
Para realizar el mantenimiento de una caldera de condensación contaremos siempre con una empresa autorizada. Siempre hay que contar con profesionales acreditados para manipular este tipo de equipos. El citado convenio nos cubre frente a posibles averías y nos garantiza la realización de las revisiones obligatorias. También es necesario recordar que, según el Reglamento de Instalaciones Térmicas de Edificios o RITE, las calderas de gas tienen que revisarse cada dos años. En este punto, volvemos a reseñar la importancia de contar con una caldera de condensación.
- Acciones estructurales:
- Mejorar el aislamiento térmico (SATE, insuflado en cámaras): la mejora del aislamiento SATE (Sistema de Aislamiento Térmico por el Exterior) conlleva aumentar el espesor de las placas aislantes exteriores del edificio mediante la utilización de materiales que mejoran la conductividad térmica y aseguran la instalación continua de las fachadas sin puentes térmicos. Esta medida reduce hasta en un 50 % el consumo energético, reduce el ruido y ayuda a la prevención de humedades.
- Sustituir ventanas por doble o triple acristalamiento con rotura de puente térmico: la buena calidad de las ventanas garantiza la preservación del calor y el frío además de reducir las corrientes de aire. Este tipo de mejoras suele contar también con importantes subvenciones y ayudas para su sustitución.
- Renovar electrodomésticos por modelos con etiqueta A: disponer de un frigorífico o un lavavajillas con una determinada certificación energética como A+++ permiten ahorros de energía y costes al cabo del año muy significativos. Y siempre en sus programas ECO como ya hemos señalado, presentes ya en todos los electrodomésticos de nueva generación como lavadoras, lavavajillas y otros dispositivos e incluso en equipos informáticos.
- Instalar sistemas eficientes: aparte de la ya mencionada caldera de condensación disponemos de sistemas híbridos que reducen las emisiones como la energía eólica, que como ya hemos comentado previamente en nuestro blog, contando con el respaldo del gas o la electricidad nos permite reducir de forma notable el consumo que proviene directamente de la red, reduciendo el gasto y aumentando la eficiencia energética. Si quieres conocer todas las energías disponibles te recomendamos nuestro artículo del blog “Fuentes de energía”.
Ayudas y subvenciones para eficiencia energética en 2025
El certificado energético cuenta con ventajas adicionales a las meramente operativas. Una de las ventajas es que al contar con más información acerca de la eficiencia del inmueble podemos realizar reformas que nos permitirán obtener deducciones en nuestra declaración de la renta. Por ejemplo, podremos solicitar una deducción del 40 % en aquellas viviendas en las que se rebaje en un 30 % el consumo de energía primaria no renovable, que deberán estar debidamente acreditadas a través del certificado de eficiencia energética. Si quieres saber más sobre este tipo de reducciones te invitamos a acceder al portal de la Administración Pública de Hacienda.
El propietario también lo necesitará si desea obtener determinadas subvenciones. Aquellas referidas al aislamiento térmico como el cambio de ventanas, aislamientos y sistemas de calefacción, son las más comunes, ya que mejorarán la eficiencia energética, y el certificado de eficiencia energética es precisamente la forma de demostrar cómo se ha disminuido el consumo energético y habilitar el acceso a dichas subvenciones. La mayor parte de estas ayudas proceden de los fondos europeos Next Generation, que son administradas por las diferentes Administraciones Públicas.
Las convocatorias dependen de cada comunidad autónoma y tienen plazos concretos y para su búsqueda tienen que ser de aplicación las que estén vigentes, que son por las que podemos preguntar a la administración pública como “ayudas a la eficiente energética 2025 de parte de los fondos Next Generation” y requieren siempre de aprobación previa y se suelen solicitar en Ayuntamientos o directamente a través de portales a tal fin en internet. También podemos acudir a la comunidad de propietarios o a un administrador de fincas que suelen contar con información más actualizada.
Preguntas frecuentes sobre eficiencia energética
- ¿Cuándo se celebra el día mundial de la eficiencia energética?
El Día Mundial de la Eficiencia Energética se celebra todos los 5de marzo de cada año desde 1998. Esta jornada busca concienciar sobre la necesidad de reducir el consumo energético, promover el uso racional de la energía y fomentar la transición hacia fuentes renovables para frenar el cambio climático y proteger el medio ambiente. - ¿Es necesario el certificado de eficiencia energética para un local comercial?
Sí, es obligatorio en operaciones de venta o alquiler. Deberemos solicitarlo al propietario como condición obligatoria para que se produzca la compraventa o el alquiler. - ¿Es obligatorio registrar el certificado de eficiencia energética?
Sí, debe registrarse en el organismo autonómico correspondiente y es labor del técnico encargado que nos entregue el dossier completo junto con el correspondiente registro en la administración Pública. - ¿A partir de cuándo se necesita el certificado de eficiencia energética?
Es exigible y obligatorio en España desde 2013. No contar con el mismo puede acarrear las correspondientes sanciones y paralizar la venta o el alquiler de la vivienda o el local correspondiente.


