¿Sabías que a partir del 1 de enero de 2022 estará prohibido el funcionamiento de salas de calderas de carbón en Madrid?

calidad del aire en Madrid Caldera centralizada

La Junta de Gobierno del Ayuntamiento de Madrid ha aprobado inicialmente la nueva Ordenanza de Calidad del Aire y Sostenibilidad (OCAS), que se incluye como una medida dentro de la Estrategia de Sostenibilidad Ambiental Madrid 360 e inicia ahora el trámite de información pública, se llevará a Pleno para su aprobación definitiva en enero de 2021.

La aprobación de la nueva Ordenanza de Calidad del Aire quiere acabar con las emisiones más contaminantes y regula la prohibición del funcionamiento de calderas de carbón desde el 1 de enero de 2022.

En los últimos años, los avances tecnológicos en regulación y confort han ayudado a la mejora de la eficiencia energética en las salas de calderas. Las viejas calderas de carbón se pueden sustituir por sistemas de calefacción que utilizan tecnología de condensación y gas natural.

El proceso de transformación de una sala de calderas de carbón a gas natural es sencillo y ofrece más ventajas que nunca, permite disponer de unas instalaciones de calefacción y/o agua caliente más económicas, eficientes, modernas y seguras, además de utilizar gas natural, una energía limpia que cuida del aire que respiramos.

Existen varios programas de subvenciones que incentivan este cambio. Actualmente existen vairas ayudas en la Comunidad de Madrid gracias a los cuales se puede subvencionar a fondo perdido hasta el 50% de la reforma.

Con la transformación de la sala de calderas a gas natural no se necesita almacenamiento. A diferencia del carbón, el gas natural no necesita un lugar de almacenamiento, sino que llega a través de tuberías hasta el punto de suministro.

Con el gas natural los radiadores pueden alcanzar hasta 90 grados centígrados, mientras que con el carbón podrían llegar una temperatura máxima de hasta 80 grados centígrados. Es decir, que, si se desea, con el gas natural se pueden alcanzar temperaturas mayores con respecto al carbón.

Las calderas modernas de gas natural y tecnología de condensación ofrecen altas prestaciones con un bajo consumo energético. Se estima que las calderas de condensación logran ahorros energéticos de hasta el 30% y reducen las emisiones de gases contaminantes a la atmósfera hasta en un 70%.

El nuevo texto municipal, más exigente que la ordenanza vigente de 1985, se adapta a las necesidades ambientales de la ciudad y se actualiza de acuerdo a las diferentes normativas de calidad del aire, incluida la europea. Ésta sustituye a la actual Ordenanza General de Protección del Medio Ambiente Urbano (OGPMAU), de 1985, y su principal objetivo es mejorar la calidad del aire y luchar contra la contaminación atmosférica.

Entre sus cometidos se encuentra limitar la emisión de gases contaminantes producto de la combustión de algunas fuentes que actualmente no están reguladas y reducir las molestias procedentes de diferentes actividades, instalaciones, situaciones o comportamientos que favorecen las emisiones de humos, olores, gases o partículas. Además, promueve la eficiencia energética y regula la celebración de eventos sostenibles.

La regulación de la OCAS es más exigente que la OGPMAU. Entre las principales novedades destacan la prohibición del funcionamiento de las calderas de carbón, ya que en Madrid aún hay 200 calderas de carbón y se estima que el número de salas de calderas de gasóleo asciende a unas 4.500. Durante este ejercicio se ha habilitado una línea de ayudas de 12,5 millones de euros para su sustitución, presupuesto que se ampliará el próximo año.

Prioridad para las medidas correctivas

La OCAS prioriza las medidas correctivas en caso de incumplimiento de la ordenanza en aquellas circunstancias en las que es posible antes de proceder a interponer una sanción. De hecho, se introduce la mediación en los procedimientos de disciplina ambiental no sancionadores y se permite subsanar deficiencias a través de soluciones alternativas eficaces como es el caso de transformar la sala de calderas de carbón a gas natural.

Las infracciones por incumplimiento de las obligaciones establecidas en la ordenanza se tipifican entre muy graves, pudiendo acarrear multas de hasta 3.000 euros; graves, con multas de hasta 1.500 euros y leves, con sanciones de hasta 750 euros.