¿Es el gas natural una energía renovable?

El gas natural es una energía renovable y contribuye a cuidar el medio ambiente Gas natural

Cuando hablamos de energías renovables, inmediatamente se nos vienen a la mente algunas como la solar o la eólica, pero rara vez hacemos referencia al gas natural.

Sin embargo y a pesar de lo que piensan muchas personas, este combustible se está encaminando ya hacia el gas renovable que lo convierte no solo en una energía segura y limpia, sino también en una fuente de recursos inagotable gracias a la reutilización de nuestros propios residuos, las aguas de alcantarillado de pueblos y ciudades o los desechos agrícolas, ganaderos e industriales.
Se trata de un combustible que no solo mejora nuestro confort, sino que además es una energía limpia que contribuye al cuidado de la calidad del aire que respiramos.

Para generar este tipo de combustible, es necesario la puesta en marcha de un sistema de reciclaje de algunos de los deshechos más comunes que rodean nuestras ciudades. Gracias al tratamiento de basuras, desperdicios, aguas estancadas, depuradoras y otros elementos, se logra la base suficiente como para obtener el elemento final. El proceso al que se exponen es una digestión anaerobia que genera gas, el biometano, que una vez limpio, se inyecta en la misma red de gas natural y se utiliza para los mismos usos.
Este hecho ayuda no solo a generar una energía alternativa, el gas renovable, sino que además contribuye al desarrollo de la Economía Circular aportando energía renovable y biofertilizantes a partir de los residuos orgánicos que generamos.

Ventajas del gas natural renovable frente a la electricidad

Las principales energías renovables tienen como punto en común que generan electricidad. Es el caso de los molinos de viento o los paneles solares fotovoltaicos. A pesar de que su eficiencia va en aumento, tienen un enorme hándicap al que todavía no se le ha encontrado solución y no es otro que el almacenamiento de la energía que producen.
Esto no ocurre con el gas natural renovable, ya que, como el resto de los gases, puede ser llevado de un sitio a otro a través de gaseoductos o depósitos. Este hecho que a priori no parece demasiado importante, en realidad sí lo es, puesto que hoy en día y debido a la masificación de los núcleos urbanos, la capacidad de transferir la energía de un lugar a otro se ha convertido en una gran prioridad. Para hacernos una idea, en nuestro país existen más de doce mil kilómetros de gaseoductos que permiten que llegue a cualquier zona de una manera sencilla.

Aplicaciones del gas natural renovable

El gas natural renovable se crea principalmente, con el objetivo de ser una alternativa real al gas natural tradicional. Disponer de una fuente añadida para obtener este combustible, nos garantizaría a todos el seguir contando a muy largo plazo con las ventajas que nos ofrece el gas natural. Hoy en día, es una de las energías más competitivas en comodidad, precio y seguridad. Algunos planes hablan de que para 2050 se pretende que este tipo de gas natural sea la base para asentar un sistema energético sostenible y que no genere emisiones perjudiciales para la salud.
El gas natural renovable tiene infinidad de usos no solo los tradicionales en el hogar, sino que también es una solución para la movilidad, los edificios y la industria.

Conclusiones: El gas natural renovable es una alternativa real

A pesar de que muchas voces indican que el gas natural es una energía finita, lo cierto es que no es así. La posibilidad de obtener este recurso energético a través de sistemas anaeróbicos es real y gracias al tratamiento de residuos urbanos, logramos generar un gas natural sostenible, limpio y económico. Su aplicación nos da las mismas ventajas que el gas natural clásico y sin duda alguna, dará mucho que hablar en los años venideros. Mientras tanto, puedes seguir disfrutando de las ventajas de una energía líder.