¿Cómo mantener la eficiencia de los radiadores?

Calefacción

Cuando hablamos de calefacción en España, a todos nos vienen a la cabeza los radiadores. ¿Quién no ha puesto los pies en uno para calentarlos al llegar a casa?

En los edificios de nueva construcción están desapareciendo por otros sistemas más eficientes como el suelo radiante, pero el radiador sigue siendo el sistema de calefacción más común en los hogares españoles.

Es conveniente purgar los radiadores cada año para evitar consumir más energía en casa ya que mantendremos su eficiencia.

¿Cómo funciona un radiador?

Un radiador es una estructura que contiene cavidades por las que circula agua. Los radiadores están conectados entre sí a través de tubos que recorren toda la vivienda. A su vez, estos derivan en la caldera que es la responsable de calentar el agua del circuito. Al elevar su temperatura, el agua del circuito inunda también los radiadores y estos generan calor a las estancias donde se encuentren. Los radiadores serán más eficientes en la medida que dicha agua alimente completamente su superficie.

¿Por qué se purgan lo radiadores?

Como hemos citado en el punto anterior, los radiadores se alimentan del agua caliente que genera la caldera. Dicha agua pasa por el radiador calentándolo, pero de vez en cuando puede haber burbujas de aire que hacen que haya zonas que no se calienten homogéneamente, por lo que al tocarlo comprobaremos que existen zonas más frías. Si queremos disponer de radiadores eficientes energéticamente, es necesario que la acción del agua sea total sobre el interior de nuestros radiadores. En caso contrario y a pesar de que dispongamos de la más moderna caldera de condensación, estaremos perdiendo eficiencia energética.

¿Cuándo hay que purgar los radiadores?

Esta es una de las preguntas más habituales cuando hablamos de la eficiencia de los radiadores. La primera vez que necesitemos poner la calefacción es conveniente ir comprobando uno a uno todos los radiadores de la casa para ver si se calientan homogéneamente. Si vemos que no es así, es la hora de purgarlos. Esta acción es muy común en zonas donde la calefacción se utiliza de forma puntual a lo largo del año, en viviendas de segunda residencia o en épocas prolongadas de inactividad en nuestros radiadores. En estos casos siempre es conveniente realizarlo, puesto que, según la cantidad de aire acumulado, puede que incluso no funcionen adecuadamente.

¿Cómo purgar los radiadores de una casa?

Para mejorar la eficiencia de nuestros radiadores necesitaremos un vaso y un destornillador de punta plana, o si eres un romántico, una moneda, llamémoslo método tradicional. Sólo hay que abrir el tornillo del radiador colocando el vaso debajo para no manchar y dejar que salga el agua y el aire. En el momento en el que ya no expulse más aire cerramos.

Después de purgar todos los radiadores necesarios debemos comprobar si la presión del agua de la caldera sigue entre 1 ó 1,5 bares de presión. Será necesario un breve periodo de tiempo para que el sistema de calefacción se adecue a la nueva situación. Si dicha presión no se ajusta a los valores citados, tal vez sea necesario contactar con el servicio técnico. Es muy importante no manipular la instalación de nuestra calefacción más allá de las indicaciones dadas y mucho menos la caldera.

Consejos para mejorar la eficiencia de los radiadores

No cubrir los radiadores es vital para su eficiencia energética

Otra forma de mejorar la eficiencia en casa es no tapar ningún radiador con muebles u objetos, ya que no dejan salir fácilmente el calor provocando que necesitemos más energía para calentar la habitación. En los últimos años se ha extendido la costumbre de colocar mantas, toallas o calcetines sobre los radiadores para secarlos o aumentar su temperatura. Este pequeño gesto, al igual que otros como dejar las ventanas abiertas en exceso, puede suponer un gran impacto en la eficiencia de los radiadores.

Como ves es muy sencillo hacer que nuestros radiadores sean eficientes, ahora sólo queda que te pongas manos a la obra en tu casa.