Biomasa: qué es, tipos y cómo se transforma en biometano


Descubre qué es la biomasa, los principales tipos que existen y cómo esta fuente de energía sostenible evoluciona hacia el biogás y el biometano.

  1. Qué es la biomasa: la biomasa es la fracción biodegradable de determinados residuos que aprovecha la materia orgánica usada para producir energía.
  2. Tipos principales de biomasa: biomasa natural, biomasa residual y biomasa producida por cultivos energéticos.
  3. Cómo se transforma en energía: la transformación en energía se produce gracias a procesos térmicos o de transformación. Los usos térmicos, que se realizan habitualmente a través de la quema de todo tipo de residuos forestales o en forma de biometano o gas verde que se puede inyectar en la red de gas que ya opera actualmente generando mucha menos contaminación atmosférica al no generarse mediante la quema.
  4. Ventajas medioambientales: la biomasa es fundamental para dar una segunda vida a los residuos medioambientales, ayudando a eliminarlos y a generar energía sin recurrir a combustibles tradicionales.
  5. Papel en la economía circular: el papel de la biomasa es fundamental en la economía circular al ayudar a transformar los residuos en energía.
  6. Biomasa vs biometano: aunque en ambos casos su procedencia es de origen orgánico o residual, el biometano, que posteriormente se transforma en gas verde o biogás utiliza procesos de distribución mucho más sencillos al poder inyectarse en las redes actuales con mucha mayor facilidad. En muchos casos también es menos contaminante que la biomasa al tener procesos de creación mucho más respetuosos con el medio ambiente.

¿Qué es la biomasa?

Según la normativa del Parlamento Europeo, relativa al fomento del uso de energía procedente de fuentes renovables, la biomasa es “la fracción biodegradable de los productos, residuos y desechos de origen biológico procedentes de actividades agrarias, incluidas las sustancias de origen vegetal y de origen animal, de la silvicultura y de las industrias conexas, incluidas la pesca y la acuicultura, así como la fracción biodegradable de los residuos, incluidos los residuos industriales y municipales de origen biológico.”

La biomasa es una materia orgánica que se transforma para poder ser utilizada como fuente de energía. Por la amplia definición que acabamos de mencionar por la directiva europea, la biomasa abarca un amplio conjunto de materias orgánicas que se definen por su heterogeneidad, tanto en el origen como en su naturaleza intrínseca y que puede considerarse neutral en sus emisiones si las fuentes de las que procede son sostenibles y son gestionadas correctamente para la generación de energía. Ese balance neutral se refiere a la emisión de gases de efecto invernadero que pueden ser mayores o menores, en función de los métodos utilizados para la generación.

¿Qué tipos de biomasa existen?

El recurso natural más habitual en la generación de bioenergía procedente de la biomasa es la madera, que habitualmente es utilizada en forma de pellets, astillas, briquetas, serrín o leña. Con la combustión de estos elementos procedentes de la madera y con otros elementos de origen vegetal habitualmente es con lo que producimos calor, combustibles o electricidad. En España, contamos con una agricultura y ganadería extensa y una extensa producción agrícola y ganadera, que también son fuentes de biomasa y que nos ha permitido generar determinadas energías como el biogás o gas verde.

La biomasa se divide en tres grandes grupos:

  • Biomasa natural: producida en la naturaleza sin la intervención humana. Sería el caso de la madera.
  • Biomasa residual: residuos de naturaleza orgánica que originamos los humanos o los animales. La biomasa residual es la que es clave para la sostenibilidad y la producción de biometano, ya que el estiércol es uno de los residuos más importantes para su generación. También se incluyen en esta clasificación los residuos procedentes de las aguas residuales llamados lodos o los residuos sólidos urbanos (fracción orgánica).
  • Biomasa producida por cultivos energéticos: cultivos destinados específicamente para la creación de biomasa. Entre estos podemos encontrar el girasol o la remolacha azucarera. Este es el uso menos ecológico al destinar grandes hectáreas de terreno a un uso energético y no contribuir a la economía circular.

Ventajas y desventajas de la biomasa

Si tuviéramos que enumerar las ventajas de la biomasa a nivel general podríamos mencionar las siguientes:

  • Generación de empleo a nivel local y especialmente en zonas rurales o en depresión, un ejemplo de ello es nuestro biogás, que ha revitalizado el sector ganadero con alternativas a la venta tradicional de carne y leche en las ganaderías bovinas, revitalizando zonas en depresión.
  • Reducción de las emisiones de carbono y azufre gracias a la utilización de grandes cantidades de basura y desechos, al ser utilizadas para generar biomasa (no es el caso de los pellets, que proceden de madera y rastrojos). Esto es lo que podemos denominar economía circular, que es aquella que permite generar recursos a partir de los residuos.
  • La seguridad es mayor en el transporte y almacenamiento frente a las fuentes de energía tradicionales. En el caso del gas verde es aún más seguro al no tener que transportarse por los medios tradicionales como los pellets.
  • Además, se genera un activo a nivel nacional, al poder garantizar el suministro de energía sin depender de otros países. Este es el caso del gas verde, que nos permite generar gas para suministrar a la red gasística tradicional, convirtiéndose por tanto en un gas que podemos denominar renovable.

En cuanto a las desventajas de la biomasa:

  • Los fertilizantes nitrogenados empleados en las producciones agrícolas contaminan el medio ambiente. Este es el caso de la biomasa procedente de cultivos creados específicamente como los cultivos denominados “energéticos”.
  • Pérdida de áreas forestales a favor de las plantaciones de estas especies vegetales. Esto es muy notable en el caso de las plantaciones de árboles destinadas a la producción de pellets en las que se priman especies que crezcan rápido como el eucalipto.
  • Usa grandes cantidades de agua en el caso de las plantaciones agrícolas creadas especialmente para la creación de biomasa.
  • Uso de herramientas, maquinaria y transporte que emplean combustibles tradicionales para la producción de biomasa que al final resulta en más efecto invernadero y la deforestación.
  • Las emisiones de partículas que genera la biomasa son notables cuando se realizan de forma deliberada y sin la correcta gestión.
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Del biogás al biometano: la evolución de la biomasa

La biomasa residual en sus diferentes formas (estiércol, aguas residuales y residuos domésticos) es convertible en biometano, que posteriormente se transforma en gas verde o biogás gracias al “upgrading”.

A la “limpieza” del biogás se le denomina “upgrading”, y es una técnica que consiste en la concentración de metano y la eliminación de gases no deseados. Este proceso del que existen numerosas tecnologías disponibles (membranas, PSA, aminas…), permite introducir un gas (biometano) que cumple con la especificación de calidad exigido en la legislación (PD-01), que entre otras exige un 90 % de metano como mínimo para ser comercializado.

Al contar con esa cantidad de metano el biometano o gas verde es fácilmente transportable por la red gasística actual convirtiéndolo en un gas renovable de fácil distribución. Esta es una de las principales efectivas, la ausencia de inversión en las infraestructuras que llegan al consumidor final, frente a las que son necesarias para el uso de la biomasa procedente de la madera a través de redes de calor y frío o por el uso de pellets en calefacción doméstica, que requieren de grandes inversiones para poder ser aprovechadas. El gas verde ya es una realidad y está operativo, generando cada vez más oportunidades y creciendo en número de plantas de forma exponencial en los últimos años.

Usos principales de la biomasa en el hogar y la industria

Los principales usos de la biomasa se pueden resumir en los siguientes:

  • Usos térmicos: la biomasa es el componente fundamental de las calderas propulsadas por biomasa (habitualmente mediante pellets, altamente contaminantes) y también mediante la distribución organizada para domicilios particulares e industria mediante las redes de calor que cuentan con centrales de generación y distribución para hacer llegar la energía.
  • Producción de electricidad: al ser fuente de energía la biomasa se utiliza como otras fuentes de energía (eólica, gas natural o hidráulica).
  • El biometano o gas verde como energía de futuro: las diferencias entre la energía procedente de la biomasa a través de una red de calor o directamente mediante la quema de pellets en el hogar y las empresas que suministran gas verde o biometano a través de las canalizaciones de gas natural son importantes:
    1. El gas verde proporciona libertad a la hora de escoger la comercializadora deseada para el consumo de gas natural. Las redes de calor y frío obligan a suscribir contratos de permanencia a varios años.
    2. El gas verde o biometano distribuido es menos contaminante. Las centrales de calor y frío utilizan numerosas materias contaminantes para poder distribuir el calor o el frío como pellets generando mucha contaminación a su alrededor. Esto nos permite ser neutrales en nuestras emisiones de CO2 contribuyendo a reducir el efecto invernadero cada vez que es utilizado.
    3. El gas verde  o biometano llega a las casas y empresas usando la red de gas creada previamente y sin necesidad de cambiar ninguna instalación. Las redes de calor y frío están todavía en el proceso de generar canalizaciones para llegar desde las afueras a las ciudades y los pueblos.
  • GNV o gas natural vehicular: además del gas que nos llega a través de las canalizaciones existentes, el gas natural puede ser utilizado en medios de transporte, mientras que la biomasa no puede ser utilizada como combustible. Además, el gas natural vehicular cuenta con la certificación ECO, siendo muy utilizada en flotas de vehículos de grandes empresas o empresas locales de transporte o mensajería.

Preguntas frecuentes sobre biomasa y energía

  1. ¿La biomasa es una energía totalmente limpia?
    Todo depende del origen de esta y de la gestión que se haga posteriormente de ella. Si hablamos de la biomasa que se utiliza popularmente en forma de pellets no es limpia. Al contrario, la quema de pellets en hogares o en redes de calor y frío son una fuente de contaminación importante. Si lo que hablamos es de otro tipo de energías como el gas verde si podemos asegurar que se trata de una energía neutral en emisiones de CO2 al tener su procedencia en los residuos, que es a lo que se le denomina balance neto cero porque el CO2 liberado durante su combustión fue absorbido previamente de la atmósfera por la materia orgánica (plantas, residuos) previamente.
  2. ¿Qué diferencia hay entre biomasa y biometano?
    La principal diferencia es que la biomasa es la materia orgánica base (residuos agrícolas, forestales, orgánicos) usada como combustible sólido o para producir energía, mientras que el gas verde (biometano) es un combustible gaseoso refinado, obtenido a partir de la descomposición o tratamiento de dicha materia orgánica.
  3. ¿Se puede usar biometano en mi caldera de gas actual?
    Por supuesto, el biometano o gas verde funciona con las actuales calderas de condensación.
  4. ¿De dónde sale la biomasa para generar gas?
    La biomasa para generar gas procede principalmente de los residuos ganaderos, los residuos municipales y las aguas residuales.
  5. ¿Es inagotable este tipo de energía?
    Este tipo de energía es inagotable al proceder de los residuos, sólo es necesaria la capacidad de transformación, que desde Nedgia estamos potenciando mediante alianzas con múltiples actores de la industria para poder materializar un futuro en el que la economía circular, la descarbonización y el suministro de procedencia nacional de la energía sea una realidad.

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