Energía verde: qué es, tipos, ejemplos y ventajas

Definición de energía verde

La energía verde es la alternativa a las energías tradicionales, proveniente de fuentes renovables y que en un futuro se convertirá en la alternativa para las actuales fuentes de energía. Engloba múltiples tipos de energías, pero su característica principal es que es ilimitada.

Resumen rápido

  1. Qué es: la energía verde procede de fuentes naturales, renovables y con menor impacto ambiental que los combustibles tradicionales, permitiendo ser más respetuosa con el medio ambiente y contribuyendo a la energía circular.
  2. Tipos: incluye energía solar, eólica, hidráulica, mareomotriz, biomasa y gas verde.
  3. Ventajas: ayuda a reducir emisiones, aprovechar recursos locales y avanzar hacia un modelo energético más sostenible.
  4. Gas verde: el gas verde permite transformar residuos orgánicos en energía verde compatible con la red gasística actual.

¿Qué es la energía verde?

Cuando nos preguntamos ¿qué es la energía verde? obtenemos respuestas muy distintas y todas válidas: su procedencia de fuentes naturales, la sostenibilidad a la hora de producirlas, el respeto con el medio ambiente…pero lo que realmente define a una energía verde es que es inagotable, al proceder de recursos ilimitados que podemos encontrar en el medio ambiente y que pueden ser producidos permanentemente. Su objetivo es cubrir las necesidades energéticas de hogares, empresas e industrias reduciendo emisiones y favoreciendo un modelo energético más sostenible.

Así que, teniendo en cuenta que su definición principal es que son inagotables, podemos decir que sus características fundamentales serían que:

  • Son procedentes de fuentes naturales y renovables.
  • El objetivo de la energía verde es reducir el impacto ambiental frente a los combustibles tradicionales al reducir la dependencia de estos.
  • Su uso suele asociarse con la reducción de las emisiones de CO2.
  • Son inagotables.
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Diferencia entre energía verde, energía renovable y energía limpia

Energía renovable

Las “energías renovables” son fuentes de energía de origen natural y que no proceden de combustibles tradicionales.

La generación de unos u otros tipos de energía viene determinado fundamentalmente por los recursos de cada país, aunque no dependa de los recursos de cada país el uso que finalmente se dé a cada una de ellas o cómo se distribuyan finalmente esas energías. Un país con Sol tenderá a producir energía solar, mientras que un país con viento tenderá a producir energía eólica, pero, en grandes países puede darse el mix energético que es la combinación de varias energías renovables, como el caso de España que cuenta con todo tipo de recursos “renovables” y tiende a usar todos ellos para reducir su dependencia de los combustibles tradicionales.

Además, se suele denominar como “renovable” cuando estas energías colaboran en la reducción de los gases de efecto invernadero que se emiten y disminuyen la dependencia de los productos procedentes del petróleo. Las energías renovables tienen como objetivo fundamental sustituir a las actuales energías. Por tanto, los usos a los que se destinan son los mismos que las actuales. Por tanto, los usos a los que se destinan son los mismos que los actuales: desde el ámbito doméstico, como la cocina o la climatización del hogar, hasta el uso industrial, que abarca desde la producción de acero mediante energías como el biogás, hasta sectores como la industria alimentaria, que buscan optimizar sus instalaciones incorporando nuevas fuentes energéticas.

Las energías renovables se pueden dividir entre aquellas que son de generación eléctrica o aquellas que son de aprovechamiento térmico, según la clasificación que hace el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico.

Las de generación eléctrica engloban las siguientes:

  • Eólica o mini-eólica.
  • Hidroeléctrica (centrales minihidráulicas con menos de 10 MW de potencia nominal).
  • Solar fotovoltaica, que a su vez se subdivide en solar fotovoltaica, procedente de la electricidad generada por las instalaciones solares fotovoltaicas y la energía solar térmica, que procede del calor generado por los colectores solares.

Y entre las de aprovechamiento térmico incluiríamos:

  • La energía solar térmica de baja temperatura.
  • La energía procedente de la biomasa.
  • El biogás en todas sus variantes como el gas verde.
  • Los biocarburantes.
  • La valorización energética de residuos sólidos urbanos.

Energía limpia

Es la energía que genera pocas emisiones contaminantes durante su producción o uso. La principal diferencia con los términos energía verde o renovable es que no tiene porqué proceder de fuentes renovables, como es el caso de la energía nuclear.

Energía verde

Energía de origen renovable y con bajo impacto ambiental en su generación, distribución y consumo. 

ConceptoQué significaEjemplo
Energía renovableProcede de recursos que se regeneranSolar, eólica, hidráulica
Energía limpiaGenera pocas emisiones contaminantesSolar, eólica, biometano
Energía verdeRenovable y de bajo impacto ambientalSolar, eólica, gas renovable

Tipos de energía verde y ejemplos

Energía solar

La energía solar es una energía renovable nacida de la radiación electromagnética del Sol. Es una energía renovable porque se obtiene de una fuente natural e inagotable, en este caso el Sol. Las partículas de luz solar que llegan a la superficie terrestre, conocidas como fotones, nos proveen de la energía que aprovecha nuestro planeta. Es inagotable, lo que la convierte en uno de los recursos renovables más utilizados en la actualidad. Su impacto medioambiental es mínimo, puesto que no produce residuos ni emite gases de efecto invernadero. El único residuo que se genera es de forma indirecta, por el traslado de las placas y la construcción de estas. También deberíamos tener en cuenta que requieren energía y materias primas como el silicio, el aluminio y la plata, que se usarán suelos que tienen que estar bien ubicados para no alterar el paisaje y el futuro reciclaje.

Las células solares fotovoltaicas convierten la luz del sol directamente en electricidad por el llamado efecto fotoeléctrico, por el cual determinados materiales son capaces de absorber fotones (partículas lumínicas) y liberar electrones, generando una corriente eléctrica.

Energía eólica

La energía eólica aprovecha la fuerza del viento mediante aerogeneradores que convierten la energía cinética del aire en electricidad. El rotor transforma esa energía en energía mecánica y el generador la convierte en energía eléctrica. Es una fuente renovable, eficiente y segura, clave para la transición energética y la descarbonización de la economía.

Energía hidráulica o hidroeléctrica

La energía hidráulica o hidroeléctrica se obtiene al convertir en electricidad la energía potencial del agua entre dos niveles de altura. Para aprovechar ese desnivel, se construyen infraestructuras (presas, conducciones y turbinas) que maximizan el rendimiento de este recurso local. El resultado es una energía renovable y limpia, ya que reduce el uso de combustibles tradicionales y, con ello, las emisiones de dióxido de carbono, la contaminación y el efecto invernadero.

Desde hace siglos se aprovecha la fuerza de los ríos con ruedas hidráulicas para moler grano o accionar talleres. La hidroeléctrica moderna despegó a finales del siglo XIX, cuando el ingeniero británico-estadounidense James Francis desarrolló la turbina de agua moderna. En 1882 entró en funcionamiento la primera central hidroeléctrica del mundo en Appleton (Wisconsin), Estados Unidos.

Energía mareomotriz y undimotriz

La energía mareomotriz, aunque viene siendo utilizada desde hace años, está experimentando un gran desarrollo en España. Al estar rodeados de mar es un recurso del que disponemos ilimitadamente y esto está llevando a que cada vez se sumen más proyectos, en muchos casos potenciados por administraciones públicas y financiados por ellas. Además de la energía mareomotriz existe también la energía undimotriz, similar a la mareomotriz, pero con un funcionamiento distinto al aprovechar la fuerza de las olas en vez de las mareas. La energía mareomotriz, al contrario que la undimotriz que aprovecha la fuerza de las olas, aprovecha las mareas para poder generar electricidad. Las centrales mareomotrices son las protagonistas de este tipo de energía. La energía mareomotriz necesita de las centrales mareomotrices para poder generarse. El sistema del que se aprovechan es utilizar la energía cinética creada por mareas o corrientes oceánicas. Las centrales mareomotrices aprovechan los flujos que genera la corriente del mar para poder poner en marcha sistemas de turbinas, que, conectadas a generadores eléctricos, transforman la energía procedente de las mareas y las corrientes marinas a su favor para crear electricidad.

Biomasa y biocarburantes

Según la normativa del Parlamento Europeo, relativa al fomento del uso de energía procedente de fuentes renovables, la biomasa es “la fracción biodegradable de los productos, residuos y desechos de origen biológico procedentes de actividades agrarias, incluidas las sustancias de origen vegetal y de origen animal, de la silvicultura y de las industrias conexas, incluidas la pesca y la acuicultura, así como la fracción biodegradable de los residuos, incluidos los residuos industriales y municipales de origen biológico.”

La biomasa es una materia orgánica que se transforma para poder ser utilizada como fuente de energía. Por la amplia definición que acabamos de mencionar por la directiva europea, la biomasa abarca un amplio conjunto de materias orgánicas que se definen por su heterogeneidad, tanto en el origen como en su naturaleza intrínseca y que puede considerarse neutral en sus emisiones si las fuentes de las que procede son sostenibles y son gestionadas correctamente para la generación de energía. Ese balance neutral se refiere a la emisión de gases de efecto invernadero que pueden ser mayores o menores, en función de los métodos utilizados para la generación de la energía proveniente de la biomasa.

Biogás y biometano o gas verde

La biomasa residual en sus diferentes formas (estiércol, aguas residuales y residuos domésticos) es convertible en biogás, que posteriormente se transforma en gas verde gracias al “upgrading”.

A la “limpieza” del biogás se le denomina “upgrading”. Es una técnica que consiste en la concentración de metano y la eliminación de gases no deseados. Este proceso del que existen numerosas tecnologías disponibles (membranas, PSA, aminas…), permite introducir un gas (biometano) que cumple con la especificación de calidad exigido en la legislación (PD-01), que entre otras exige un 90 % de metano como mínimo para ser comercializado.

Al contar con esa cantidad de metano el biometano o gas verde es fácilmente transportable por la red gasística actual convirtiéndolo en un gas renovable de fácil distribución. Esta es una de las principales ventajas competitivas: la ausencia de necesidad de inversión en infraestructuras hasta el consumidor final, en comparación con las inversiones requeridas para el aprovechamiento de la biomasa procedente de la madera, ya sea mediante redes de calor y frío o a través del uso de pellets en calefacción doméstica, opciones que exigen desembolsos elevados para poder ser implantadas y utilizadas de forma eficiente. El gas verde ya es una realidad y está operativo, generando cada vez más oportunidades y creciendo en número de plantas de forma exponencial en los últimos años.

Ventajas de la energía verde

Reduce las emisiones contaminantes

La principal ventaja de la energía verde es que no emite CO2 al medio ambiente. Por lo tanto, favorecen el respeto por el medio ambiente y contribuyen a la descarbonización de los países.

Aprovecha recursos naturales y locales

Este tipo de energías son inagotables, al proceder de recursos ilimitados que podemos encontrar en el medio ambiente y que pueden ser producidos permanentemente.

Mejora la independencia energética

La independencia energética es otra de las ventajas de la energía verde, al ser provenientes de recursos naturales no están sometidas a la hora de comprarlas a factores como el precio en origen, la escasez o a la preponderancia de determinados países en el suministro de estas. En este sentido, podemos decir que elegir la energía verde es apostar también por la independencia de suministros de un país. En el caso de España, el gas verde sería el mejor ejemplo de independencia energética al poder crear la energía en el propio país y poder distribuirlo en las infraestructuras ya existentes.  En muchas energías verdes, especialmente aquellas basadas en producción local, los costes de transporte y almacenamiento se reducen considerablemente en comparación con las energías convencionales.

En este sentido, las iniciativas para impulsar el uso del gas verde como fuente de energía no solo se desarrollan a gran escala, sino también a nivel local, aprovechando los recursos disponibles en el propio país.

Impulsa la economía local

La energía verde impulsa la economía local al generar nuevas instalaciones y empleo asociado al desarrollo de distintas tecnologías energéticas. En el caso del gas verde, este impacto es especialmente visible en las zonas rurales, donde se transforman residuos agrícolas, ganaderos y urbanos en fuentes de energía renovable.

Este proceso no solo genera empleo, sino que también fomenta la economía circular y abre nuevas oportunidades de desarrollo sostenible para los municipios que buscan crecer de forma responsable.

Favorece la economía circular

El gas verde es un buen ejemplo de economía circular al aprovechar los recursos existentes como el estiércol, los residuos orgánicos o las aguas residuales para ser transformados en energía.

Puede integrarse en infraestructuras existentes

La mayor parte de las energías verdes pueden ser integradas en la red eléctrica actual o en la red gasística ya creada previamente.

Gas verde y biometano: una energía verde compatible con la red actual

El despliegue del biometano en España ha entrado en una nueva fase, según información disponible publicada por SEDIGAS, en 2025, nuestro país alcanzó las 15 plantas en operación, el doble de las existentes un año antes, y la energía inyectada en las redes gasistas superó los 420 GWh, un 36 % más con respecto a 2024.

 España cuenta con un enorme potencial para la producción de gas renovable, uno de los mayores de la Unión Europea. Su capacidad estimada, que podría alcanzar 163 TWh anuales, permitiría cubrir aproximadamente el 50 % de la demanda nacional de gas natural. Este potencial supone una gran oportunidad de desarrollo energético, posicionando al país en una situación privilegiada para avanzar hacia un modelo más sostenible, competitivo e independiente.

Nedgia, distribuidora de gas del grupo en España, vehiculó en sus redes durante el pasado año 170 GWh de biometano del total de 238,5 GWh que se canalizaron en las redes de distribución. Este volumen supone un avance significativo respecto al año anterior, en el que se canalizaron 111 GWh, lo que representa un aumento del 53 %, en línea con la tendencia de crecimiento sostenido del gas verde en España, y refuerza el papel de Nedgia como operador de referencia en la integración del biometano en la red gasista.

¿La energía nuclear se considera energía verde?

Sí, la energía nuclear es una energía verde, de hecho, así ha sido admitida por la Unión Europea hasta el año 2025.

Preguntas frecuentes sobre energía verde

  • ¿Qué es la energía verde?
    La energía verde proviene de fuentes renovables con bajo impacto ambiental, como solar, eólica, hidráulica, biomasa, biogás y biometano o gas verde. Busca reducir emisiones y lograr un modelo energético sostenible.
  • ¿Qué tipos de energía verde existen?
    Los principales tipos de energía verde incluyen la solar, eólica, hidráulica, mareomotriz, undimotriz, biomasa, biogás y biometano. Estas fuentes emplean recursos naturales o residuos orgánicos para producir energía, minimizando el impacto ambiental en comparación con los combustibles tradicionales.
  • ¿Cuál es la diferencia entre energía verde y energía renovable?
    La energía renovable se obtiene de recursos naturales que se reponen constantemente, como la luz solar, la fuerza del viento o el agua. Por otro lado, la energía verde no solo es renovable, sino que también implica un menor daño ambiental y promueve una producción energética más responsable y sostenible.
  • ¿Cuáles son las ventajas de la energía verde?
    Entre los beneficios más destacados de la energía verde se encuentran la disminución de emisiones contaminantes, el uso eficiente de recursos propios, la independencia respecto a los combustibles tradicionales, el crecimiento del empleo ambiental y el apoyo a una economía circular y sostenible.
  • ¿El biogás es energía verde?
    El biogás se considera una fuente de energía verde cuando se genera a partir de residuos orgánicos y se gestiona de manera sostenible. Una vez depurado, puede convertirse en biometano, un gas renovable apto para los mismos usos que el gas natural, conociéndose como gas verde.
  • ¿Qué es el biometano?
    El biometano es un gas renovable que se obtiene al depurar el biogás. Se puede producir con residuos agrícolas, ganaderos, urbanos o agroalimentarios, y se distribuye mediante las redes de gas natural existentes.

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